FICM 2023: Los Delincuentes (Reseña)
Después de robar un banco dos hombres buscan armonía en sus vidas mientras viven su propio encierro en “Los delincuentes”
«Los delincuentes” es una película realizada por el director argentino Rodrigo Moreno, quien a través de poco más de 3 horas y media retrata una comedia dramática en la que se ven envueltos 2 individuos. Morán y Román, ambos empleados de banco en la misma sucursal, desempeñando puestos distintos, uno cajero y otro no, al principio nos muestran la metodología arcaica en la que se manejan los controles del dinero y los trámites dentro del mismo banco, todo esto con el objetivo de evitar robos o extravíos o incluso fraudes, también la relación distante pero constante entre los compañeros de la sucursal.
Una tarde inesperadamente, Morán toma una drástica decisión al aprovechar una única oportunidad en la que, le toca hacer cierre de caja solo y llevar el dinero a la bóveda. En lugar de hacer esto decide guardarlo en su mochila y robarse todos los dólares que hay dentro del establecimiento, al hacer esto emprende un viaje inesperado, decidiendo además involucrar a Román, el cual no estaba en la sucursal en el momento en la que se efectuó el ilícito. Debido a que Morán podría ser el menos sospechoso, lo cita para entregarle el dinero y sea él quien lo guarde durante un tiempo. Morán tiene planeado entregarse a la policía sin entregar el dinero y después de 3 años de buen comportamiento en la cárcel podrá salir y repartir el botín con su cómplice.

Si bien, el planteamiento es muy Claro, el tiempo transcurre y lo que van viviendo cado uno de los involucrados provoca una propia prisión. Uno dentro de cuatro paredes rodeado de custodios y presos en donde tiene que pagar por su propia protección, mientras que el otro en una prisión en las calles, en su hogar y dentro del banco, debido a que se inicia una investigación alrededor del robo.
Durante la investigación hay distintas dinámicas de amedrentamiento hacia los empleados, provocando que algunos pierdan su trabajo mientras que otros son perjudicados económica o laboralmente. Román vive este tipo de presión también en su mente y dentro de su casa ya que no puede compartir con absolutamente nadie su situación, sometiéndolo a mucha presión, orillándolo a visitar a Morán en la cárcel.

Morán le pide que guarde el dinero en la región en la que se escondió antes de entregarse a las autoridades, describiéndole el punto exacto donde podrá colocar el dinero y olvidar su estrés. Al hacer esto conoce a 3 jóvenes cineastas que lo invitan a comer y pasar la tarde con ellos. Lo que provoca en Román un respiro de paz y libertad inesperado. Pero al regresar a su casa la realidad con su novia se pondrá aún más estresante y dejará su hogar. Buscando consuelo con una de las chicas con las que pasó aquella tarde en esa zona rural. Sin saber que aquella chica tiene un pasado en común con Morán.
En ambas realidades vemos como estos dos hombres están en búsqueda de su paz mientras viven su propio encierro, uno leyendo y el otro asistiendo a funciones de cine, mientras vemos cómo van lidiando con las tenciones cotidianas del medio en el que se desenvuelven día a día y transcurre el tiempo. Las formas en las que cada uno encuentra tranquilidad son distintas, pero no distantes, tienen similitudes a pesar de tener personalidades y situaciones diferentes.

Del mismo modo el guion va revelando que las similitudes de los estelares no solo son en su búsqueda de armonía y reconciliación propia, sino también el de mujeres y encuentros. Pero solo uno de ellos sabrá la verdad relacionada con una de ellas.
El tiempo de reclusión termina y Morán sale de la cárcel, mientras Román se prepara para asistir a la tan postergada cita en la que dividirán el botín.
El desenlace es totalmente distinto a lo que podría imaginar el público, pues ahora cada uno de ellos ha construido en su mente un objetivo distinto de lo que desean hacer. Después de una larga espera, salen de su propia reclusión y retoman su libertad con lo que tienen a su alcance.

En esta película ni el amor ni el dinero es la solución para escapar de la inconformidad y desazón que caracteriza a los 2 personajes, provocando giros sorpresivos que llevan de la mano al espectador, y si bien durante un rato puede ser un poco tediosa, muestra momentos interesantes acompañado de una hermosa fotografía y una consistente banda sonora, llevando al público a un aspecto que no se había tocado que es la búsqueda de la belleza provincial.
El director se toma su tiempo en ir desenrollando la historia y planteando la personalidad de los 2 personajes, que se van mostrando a sí mismos en un modo triste y con pocos escrúpulos.

Demostrando que Morán es un hombre que está buscando salir de la rutina y deshacerse del tedio de su rutina, mientras que Román inesperadamente toma la oportunidad de salirse de ese tedio, negándose a desapegarse de lo que ya conoce sin importar que tan estresantes sea su vida.
Una historia que habla mucho sobre la personalidad, los citadinos y la búsqueda de la novedad que puede haber en la belleza o el arte. También de cómo situaciones simples nos pueden marcar de por vida.

Una historia larga pero hermosa, que bien vale la pena ver, con un excelente final que te deja pensando un buen rato sobre lo que realmente vale.
Esta película está dentro de la programación del Festival Internacional de Cine de Morelia 2023.