Entrevista a Torreblanca por «Nada Extraordinario»
Del 17 al 27 de abril, el Teatro Benito Juárez recibe la obra unipersonal «Nada Extraordinario», una experiencia teatral sumamente poderosa que dejará mucho impacto emocional a los espectadores.
En «Nada Extraordinario», el protagonista es un actor que, tras haber vivido
desde la espectacularidad y el brillo del teatro musical, se da cuenta de que
nunca podrá cumplir con las expectativas que este mundo le impone. En este punto de quiebre, decide confrontar las prácticas que lo rodean y las inseguridades que sus sueños le han causado.
A través de este unipersonal, el público es invitado a explorar las preguntas que surgen sobre la vida, las
expectativas y la autenticidad.
Por el estreno de esta temporada, pudimos entrevistar a Juan Manuel Torreblanca, encargado de la parte musical y que sin duda ha puesto en sus composiciones todas las emociones que llegan con esta puesta en escena.
Jorge Méndez (JM): Te has dedicado muchos años a la música ¿Cómo ha sido entrar al teatro en una obra tan poderosa?
Juan Manuel Torreblanca (JMT): No es exactamente mi entrada al Teatro. He hecho varias cosas ya en este mundo que amo. Desde musicalizar hasta actuar, escribir, etc. Podría decir que el Teatro para mí es una carrera paralela a la musica en la que simplemente llevo un poco menos tiempo caminando. Ahora, lo que me fascinó de este proceso fue la creación colectiva de una obra con un equipo creativo de personas tan talentosas y admiradas.
JM: ¿Qué te conquistó de Nada Extraordinario?
JMT: Creo que la posibilidad de hacer un musical unipersonal con pizcas de autoficción y muchos guiños a obras clásicas y entrañables del género. Sobre todo (para mí) a Company de Stephen Sondheim.
JM: De lo que cuenta la obra ¿Te has sentido identificado con alguna cosa de lo que sucede?
JMT: Con muchas. En estos tiempos es casi inevitable el sentir que uno va ya irremediablemente tarde para todo. Y es ahí que hacer una resignificación del concepto del fracaso y de lo que es “ser extraordinario” se vuelve vital.

JM: ¿Cuáles han sido los retos que has tenido para componer la música de Nada Extraordinario?
JMT: No sé si les llamaría retos. Fue un disfrute total de principio a fin la composición de estas canciones.

JM: ¿Qué aprendizajes te has llevado con Nada Extraordinario?
JMT: Muchos. Le he aprendido tanto a las creativas: ver dirigir a María Penella (a quien ya admiraba inmensamente como actriz) ha sido una cadena de revelaciones. Leer la escritura y reescritura de la dramaturga Jimena Eme Vázquez también ha sido una ventana muy privilegiada hacia su proceso mental. Y, desde luego, ver a Jorge Viñas (el protagonista) trabajar con cada una de ellas y con el coreógrafo Christopher Hernández y conmigo en el aprendizaje de las canciones, ha sido una escuela.
JM: ¿Próximos proyectos?
JMT: Estoy retomando (inesperadamente) mi propia carrera musical como “artista”; yo pensé que ya me había retirado pero resulta que no, y que este año publico un disco (acabo de estrenar el primer sencillo llamado “Sylvia Plath”) y que tengo un concierto en el Lunario del Auditorio Nacional el 10 de septiembre.
JM: Mensaje para el público?
JMT: Se lo dejo a Nezahualcóyotl que era mucho más inteligente y elocuente que yo:
¿Con qué he de irme?
¿Nada dejaré en pos de mi sobre la tierra?
¿Cómo ha de actuar mi corazón?
¿Acaso en vano venimos a vivir,
a brotar sobre la tierra?
Dejemos al menos flores
Dejemos al menos cantos