Tom y Jerry: La Brújula Mágica (Reseña)
Es la más reciente aventura animada de los icónicos rivales creados por William Hanna y Joseph Barbera, estará disponible en cartelera a partir del 15 de enero de 2026. Estrenada originalmente en 2025, la cinta apuesta por renovar la franquicia a través de una historia fantástica que combina comedia clásica, aventura y elementos mitológicos.
La película está escrita y dirigida por Zhang Gang, cuenta con un elenco de voces encabezado por actores internacionales en su versión original, manteniendo la tradición de que Tom y Jerry, fieles a su esencia, construyan casi toda la narrativa sin necesidad de palabras.

La historia arranca con una persecución tan caótica como familiar dentro de un museo, el Metropolitan de Nueva York, donde Tom y Jerry, en medio de uno de sus interminables enfrentamientos, activan accidentalmente una misteriosa brújula mágica.
Este artefacto abre un portal temporal que los transporta a un mundo completamente distinto: una ciudad dorada inspirada en la Antigua China, llena de magia, guerreros, criaturas fantásticas y símbolos espirituales.

En este nuevo entorno, los protagonistas conocen a aliados inesperados y se ven envueltos en un conflicto mayor que ellos mismos, enfrentándose a fuerzas oscuras que buscan dominar ese mundo a través del poder de la brújula.
Para poder regresar a casa, Tom y Jerry deberán atravesar escenarios asombrosos, superar enemigos formidables y, quizá lo más difícil para ellos, aprender a colaborar como equipo.

La cinta intercala varias líneas narrativas: la eterna rivalidad entre el gato y el ratón, la historia de un semidiós desterrado que debe redimirse para volver al cielo, y la de un antagonista que, movido por el resentimiento y la falta de reconocimiento, busca controlar el mundo mediante máquinas siniestras.
Todas estas tramas convergen en un mismo punto: la búsqueda de la brújula mágica como símbolo de poder, redención y conciencia.

Uno de los aspectos más interesantes de la película es la reflexión que plantea sobre la amistad, entendida no como una relación perfecta, sino como un vínculo dinámico lleno de tensiones, enojos y reconciliaciones.
Tom y Jerry representan de forma simbólica esa dualidad: se persiguen, se lastiman y se enfrentan constantemente, pero en los momentos cruciales siempre están dispuestos a ayudarse.
La película sugiere que la verdadera amistad no consiste en evitar el conflicto, sino en encontrar un equilibrio entre el juego, el apoyo y el perdón.
El contexto de la milenaria cultura china resulta un acierto visual y narrativo. Elementos como dragones voladores, farolillos, fuegos artificiales y referencias espirituales enriquecen la historia y la vuelven especialmente atractiva para el público occidental.

Destaca también la representación de lo divino: un “cielo sobre el cielo”, donde una gran voz y unas manos formadas por nubes dialogan con los personajes. Se trata de una deidad que, lejos de ser infalible, se equivoca, bromea y aprende, acercándose más a una concepción humana de lo sagrado.
En conjunto, Tom y Jerry: La Brújula Mágica utiliza la fantasía y el humor para hablar de temas universales como la dualidad, el perdón, el autoconocimiento y la amistad. La brújula no solo funciona como un objeto mágico dentro de la trama, sino como una metáfora de la conciencia: aquella que se activa cuando aceptamos nuestros errores, agradecemos lo vivido y somos capaces de soltar el resentimiento.
Finalmente, la película vuelve a demostrar que, incluso sin diálogos, Tom y Jerry siguen siendo capaces de contar historias completas, emotivas y profundamente humanas.