La Visita del Ángel (Obra)
Es una obra de teatro estrenada en el Teatro Milán, interpretada por los célebres actores Juan Carlos Colombo, Silvia Mariscal y la joven Jesusa Ochoa Leñero, disponible del 16 de enero al 1 de marzo.
Resulta frecuente, por diversas causas, que cuando somos niños anhelamos ser mayores para realizar cuantas cosas imaginamos; probablemente nuestra joven mente no vislumbra lo agitada, rápida y estresante que suele ser la vida adulta. Crecer no es malo, simplemente aumentan las responsabilidades y nuestras prioridades cambian.

Es evidente que existe una transformación del niño al adulto, donde los cambios no solo resultan en lo físico y lo mental, sino que implican una transformación en la propia forma de entender la vida. Se puede pensar, haciendo grandes simplificaciones, que el niño o el joven siente y disfruta más de lo que piensa, mientras que el adulto hace lo contrario, y no por falta de interés, sino por falta de tiempo.
Se dice también que la vida es un ciclo y, como tal, apelando a la propia definición, el fin de un periodo suele ser semejante a su principio, tal y como lo podemos ver entre niños y adultos mayores. Resulta verdaderamente paradójico cómo dos fases de una misma vida son en apariencia opuestas, pero, al mismo tiempo, afines. Ambos tienen en común voltear a ver al adulto joven como un reflejo de lo que quieren ser; de igual forma, reaparecen la curiosidad y el tiempo para reflexionar.

La relación entre los jóvenes y los adultos mayores es por demás interesante. Como se ha dicho antes, lejos de ser polos opuestos, resultan ser complementarios, así como lo muestra La visita del Ángel, basada en la obra homónima del novelista mexicano Vicente Leñero, donde encontramos esta peculiar relación entre juventud y vejez, no solo en parte del elenco, sino entre el propio novelista y la interpretación de su nieta, la joven Jesusa Ochoa. Esta naciente pieza teatral nos cuenta la historia de una pareja de adultos mayores que, por circunstancias propias de la edad, ocupan rutinariamente su tiempo, por una parte, en escuchar la radio, leer el periódico, conversar y preparar la mesa, no teniendo mayor emoción que escuchar los noticieros y, en ocasiones, como la que nos ocupa, esperar la visita de su querida nieta.
La visita del Ángel es, en su desarrollo, un mar de emociones, a veces contrastantes y en momentos complementarias, surgidas del encuentro entre la juventud, la energía, la rebeldía y la inocencia de una nieta, que conversa en amoroso diálogo con la calma, la experiencia y la sensatez reflejadas en sus abuelos. En sus líneas, esta obra nos recuerda que la vida es una serie de fases que debemos disfrutar cada una a su tiempo, sin prisa y sin miedo, porque al final de nuestros días son solo los recuerdos significativos aquello que conservamos. Se recomienda esta obra para disfrutar en familia, aunque puede ser disfrutada y apreciada por un público extenso, consideramos que será muy bien valorada por adultos jóvenes y mayores, dado que hay cosas que solo pueden ser vistas y entendidas con los ojos del tiempo.