Bendito Corazón (Reseña)
Antonio y Ana María llegan de España a México, se hacen cargo de los cuidados de una gran hacienda en uno de los municipios de Jalisco, la pareja está atravesando por una crisis debido al alcoholismo que padece Antonio; en una de tantas noches de juerga él conoce a Mariano de Ávila quien lo ayuda durante una zacapela con un parroquiano.
Al entablar una charla a pesar del notable estado etílico, le confiesa que está teniendo una disputa legal con Don Sebastián un caballero déspota que sólo se quiere apoderar de las tierras de los campesinos para incrementar su riqueza.

Ana María le agradece a Mariano por todas las atenciones que ha tenido con su esposo y le confiesa que ella tiene una gran devoción por el sagrado corazón de Jesús; ella está segura que gracias a su infinito amor todos los conflictos se resolverán.
El contexto histórico de esta trama, tiene mucho que ver con lo sucedido en el siglo XVII, entre los años 1673 y 1675, en los que a la religiosa santa Margarita María Alacoque se le apareció el sagrado corazón de Jesús, donde hoy está la basílica de Paray-le-Monial.

Gran parte de la labor para que se haya realizado la filmación de esta película, se le debe al popular sacerdote José Arturo López Cornejo, quien realiza las homilias a través de las redes sociales de facebook y youtube para todos los fieles que por alguna u otra razón no pueden acudir a los templos.
Le comentó sobre este proyecto a Francisco Javier Pérez y su compañía productora Chisco Films, conocida por realizar filmes de índole religioso tales como Asunción y Virgen de san Juan.

Trabajaron arduamente durante año y medio para conseguir el financiamiento y poder llevar a cabo el filme tal y como se pretendía, estar ambientado justo durante el siglo XVII, se contó con diferentes vestuarios de la época en cuestión y tuvo locaciones en el estado de Jalisco principalmente en los municipios de Jalostotitlán y de Mexticacán, éste último conocido por ser la cuna de las paletas y los helados.
Aunque en teoría todo parece muy lindo con las mejores intenciones tanto por parte del guionista Francisco Pérez, así como el director Miguel Ángel Pérez, lo cierto es que falla considerablemente en su intento por hacer una historia entretenida donde ninguno de los actores o las actrices se esfuerzan por adoptar un acento o una entonación propia de la época y en este sentido el personaje y la actuación de Salvador Zerboni raya en lo ridículo, no se sabe si está en una narco serie con un tono del norte, cuando se supone es un terrateniente que proviene de España, hay otras partes donde parece hacerle un homenaje a todos esos personajes de la época de oro del cine mexicano de las barriadas tipo Pepe el Toro, Topillos y Planillas o los personajes que hicieron popular a David Silva en los filmes de Alejandro Galindo.

Peor aún es cuando finge estar borracho, donde ya no se sabe si es una parodia o comedia involuntaria, a parte de que no usa una peluca o dejó crecer su cabello para tal personificación, luce un look actual perfectamente bien recortada su blonda cabellera con una máquina.
En el caso de Lisset quien interpreta a Ana María, sucede lo mismo, no logra adoptar un acento ibérico, es la típica y abnegada esposa, que sufre porque su matrimonio está en peligro debido al alcoholismo de su cónyuge. Uno de los vestuarios definitivamente no le favoreció y parece una botarga.

Dentro de la otra historia la de Mariano y don Sebastián, es otro clásico cliché del rico y poderoso es el malo, el bueno es el trabajador noble que defiende sus tierras, sus cultivos. Don Sebastián es el clásico villano cacle cacle de tantos cuentos y Sebastián es el noble que no cae en la tentación de recibir dinero por sus propiedades y en el caso de ambos personajes vuelve a ocurrir lo del cabello bien recortado.
Y en lo que se refiere a la fabricación del corazón que se hace referencia en todo momento, pareciera como si un herrero comenzara a forjar toda una espada en una fundición, muy similar al padre de Conan o a Hatori Hanzo haciendo su más preciada katana.
Pero curiosamente a pesar de que lleva tiempo en pantalla crear todo con música épica y escenas muy cercanas a lo que va haciendo el carpintero, lo cierto es que el resultado de su ardua labor, apenas si alcanza a lucirse en pantalla, todo ese esfuerzo por crear una imagen del músculo cardiaco se desvanece en segundos.
Aunque tanto el director, el guionista y los actores han dicho que no se trata de una película más sobre religión, ni quiere ser panfletaria o propagandista, tristemente es lo que resulta ser, por eso en los primeros minutos es donde se da la explicación de la devoción en Francia del Sagrado Corazón de Jesús, a parte en una de las secuencias aparece el mismísimo sacerdote José Arturo López dando un discurso y cuando ya como tal la trama se resuelve favorablemente para los personajes principales.
Hay por lo menos 15 minutos explicando la importancia de Mexticacán como fuente de inspiración para la historia por la devoción, por la elaboración ancestral y tradicional de las paletas y los helados; también se muestra la inauguración del jardín Tres Corazones, los cuales son el sagrado corazón de Jesús el corazón inmaculado de María y el casto corazón de José.