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Bajo el sello de Pixar Animation Studios y Walt Disney Pictures, y dirigida por Daniel Chong, con guion de Jesse Andrews, Hoppers (Hoppers: Operación Castor) se presenta como una cinta animada que, más que limitarse al entretenimiento familiar, construye un discurso con claras resonancias políticas y ambientales.

La película nos cuenta la historia de Mabel Tanaka (voz original de Piper Curda), una niña que creció amando la naturaleza gracias a su abuela. Ese amor no se queda en algo bonito y nostálgico, sino que se convierte en el motor que la impulsa a enfrentarse al alcalde Jerry (Jon Hamm), un político populista más preocupado por su imagen que por la conservación ambiental.

Aquí entra el giro de ciencia ficción: existe una tecnología experimental que permite transferir la conciencia humana a animales robóticos. Mabel decide usarla y literalmente ponerse en el lugar de los animales.

Al infiltrarse en su mundo, liderado por el Rey George (voz de Bobby Moynihan), descubre que el problema no es solo un político ambicioso, sino todo un sistema que normaliza decisiones que dañan el entorno.

No hay que pedirle demasiado al guion: sigue una estructura clara, avanza a buen ritmo y, aunque por momentos es predecible, se permite algunos giros que le dan emoción extra.

El mensaje es directo y constante: “todos estamos juntos en esto”. Puede parecer insistente, pero justo ahí la película encuentra su fuerza. También deja frases que se quedan rondando y que, en lo personal, te hacen reflexionar contigo mismo; el ejemplo más claro es: “enojarse es más difícil cuando te sientes parte de algo”.

Un punto interesante es que el antagonista no es únicamente un personaje; también lo son el entorno y el sistema que permiten que decisiones dañinas se normalicen. Y aunque la película defiende la naturaleza, tampoco la romantiza: la madre naturaleza puede ser hermosa, pero también es cruel.

Visualmente, la animación es sencilla pero bonita, y el momento de las transformaciones “tipo avatar” es de lo más llamativo por el cambio de rasgos y expresiones en los animalitos; es algo que seguramente vas a amar y que se perfila como de lo más destacado de la película.

La música de Mark Mothersbaugh acompaña sin robar protagonismo, e incluir el rolón “Working for the Weekend” le da uno de los momentos más disfrutables. El doblaje latino resulta natural y divertido.

Con humor, momentos emotivos y un mensaje claro, Hoppers: Operación Castor se perfila como una propuesta que no solo busca entretener a los más pequeños, sino también hacer que los adultos se cuestionen. Porque al final, la reflexión no es solo sobre los políticos… también es sobre nosotros.

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