¿Y dónde está el policía? (Reseña)
¡La clásica comedia de acción regresa renovada e IMPLACABLE!
¿En qué mundo nos íbamos a imaginar a Liam Neeson como el reemplazo perfecto del legendario Leslie Nielsen en la icónica saga de Y dónde está el policía?… en ninguno… y sinceramente lo adoramos!.
Liam Neeson puede hacer lo que quiera ya a estas alturas de su carrera, tan es así que se puede dar el lujo de ser el villano principal en una cinta de acción perteneciente a un universo de superhéroes como interpretar al mismo personaje una y otra vez en diferentes películas intrépidas y solo cambiarle el título, por eso es que era el hombre perfecto para encarnar a un nuevo Frank Drebin en esta especie de reboot secuela directa de la cómica saga.
Y es indescriptible ver a este señor actor vestido de colegiala de 9 años, con su faldita de tartán y unos pequeños calzoncitos rosados con figuritas (no es spoiler ya que esto se ve en el trailer) pateando traseros y comiendo pistolas (literal) mientras una lluvia de balas sin cesar asusta a los miembros de un banco, ¡oh Dios!, no puedo escribir sin reir…
¿Y dónde está el policía? es quizás la cinta más absurda y estúpida que se podrá ver este año en cines y quizás en muchos años… y se necesitaba pues hoy por hoy todo se toma tan en serio que lo que normalmente era gracioso antes, hoy es ofensivo.

Cabe destacar que Pamela Anderson es una pieza clave de esta película y que aporta un carisma que en lo personal pocas veces había visto en ella, se percibe que ahora que es una actriz mayor está un poco más relajada.
Situaciones hilarantes, sin sentido y escenas de acción que no tienen razón de ser, o quizás si, inundan esta secuela que se eleva sobre las otras con originalidad, logrando lo que muy pocas secuelas logran, entretener de verdad.