Loco amor: el feroz drama que se despide del Foro Lucerna
El Foro Lucerna del Teatro Milán cerró con horones una temporada más del feroz drama “Loco amor”. En su última función fue develada una placa conmemorativa por parte de los padrinos de honor, Ximena Escalante y Raúl Quintanilla.
Loco amor, del dramaturgo estadounidense Sam Shepard, estuvo en cartelera del 6 de noviembre de 2025 al 21 de enero de 2026. Bajo la dirección de Gabriela Pérez Negrete y con las actuaciones de Rafaela Covas, Rodrigo Virago, Alejandro Morales y Alberto Lomnitz.
Sinopsis:
En la habitación de un motel en el desierto dos amantes, May y Eddie, tienen una feroz discusión llena de reproches y celos; donde la interferencia de Marty, un pretendiente de May, y un inquietante hombre de edad avanzada dejará al desnudo la verdadera complejidad del problema.
Es fácil darse cuenta porque sigue tan vigente esta obra, a pesar de tener más de 40 años; pues retrata a una pareja que a pesar de vivir en un contexto social y temporal específico muestra comportamientos tan universalmente humanos que termina resonando con el mundo actual.
Incluso lleva las cosas más allá al generar una variedad de cuestionamientos; por ejemplo, que es verdad y que no, quién tiene la razón y quién no, que pesa más el pasado o el presente, por mencionar algunas. Y es que si bien el enfrentamiento es directamente entre May y Eddie; la forma en que termina involucrando a los otros dos personajes pondrá sobre la mesa las mayores reflexiones. En el caso de Marty nos arroja una perspectiva extra de un implicado que no pidió serlo y más aún con el anciano que resulta ser una especie de entidad que no habita este plano.
Pero el éxito de la misma no solo se debe a los temas que aborda, sino también a la forma en que lo hace. Ya que la obra se desarrolla manteniendo una latente tensión que se respira en el escenario en todo momento. Por ello mismo, las actuaciones juegan un papel clave ya que el mismo guion pone al límite a sus actores; pues exige crear un constante clima de conflicto en donde los diálogos, el tono de voz y el lenguaje corporal lo serán todo para alcanzar el éxito.
Además de la actuaciones, existen otros elementos que abonan en la misma dirección y le dan un toque especial, como es el caso de la musicalización en vivo a cargo del músico Dano Coutiño que con sus composiciones originales nos recuerda al viejo Oeste y la iluminación que marca una pauta importante entre lo real y lo trascendental.
Por último, la escenografía cumple cabalmente su función; la cual esta conformada por dos paredes y un techo que simulan la estructura de un cuarto donde arriba del techo hay un letrero luminoso con la palabra “MOTEL”. En el interior del cuarto una cama, una mesa con una botella de tequila, una silla y dos puertas. En los límites de las paredes una franja delineada por luces del techo marcan elementos externos donde el hombre de edad avanzada se encuentra sentado en una silla y al otro extremo el músico con su guitarra.
Al finalizar la última función de la temporada y develar la placa, los padrinos de honor dieron algunas palabras. He aquí algunas de ellas con respecto a lo que les transmitía esta obra:
“Para mí esta obra es un vórtice. Todos tenemos algo que ver aquí, todos caemos en un punto: ¿qué es verdad?, ¿qué es mentira?, ¿qué es el presente?, ¿qué es el pasado?, ¿qué es amor?”, expresó Ximena Escalante.
“Lo que más me impresionó es la capacidad que tienen los seres humanos de resistir tanto dolor”, comentó Raúl Quintanilla.