Kill Bill: The Whole Bloody Affair (Reseña)
Por Sergio Iván Espinosa
Todos conocemos la leyenda de Kill Bill y la mayoría de nosotros hemos podido disfrutarla en algún formato, por lo que los spoilers son redundantes en este punto. Basta con decir que The Whole Bloody Affair es la manera correcta en que el director Quentin Tarantino deseaba presentar esta historia desde las primeras proyecciones.
Parte de la razón que hace tan grande esta obra maestra es su perfecto balance general. Equilibrando el spaghetti western con los géneros wuxia y el chanbara, añadiendo anime tanto referencial como visualmente.

Contrastando escenas en blanco y negro versus el vibrante color amarillo tan característico del personaje principal. Explotando con violencia desmedida, pero ahondando en el desarrollo de sus personajes. Incluso la música, que abarca varias nacionalidades y periodos de tiempo.
Por su parte, las guerreras femeninas siempre han sido un punto esencial del éxito de la película; con narrativas tan complejas capaces de tocar cuestiones tan importantes como el female rage, la supervivencia, el abuso, el trauma, la superación personal en un mundo dominado por hombres e incluso la maternidad.

Por lo que, a más de una década del estreno original, seguimos recordando con gran admiración a personajes tan icónicos como Beatrix, Elle, O-Ren Ishii y Gogo Yubari.
Ni que decir de las estrellas de renombre que tiene el elenco, cada uno brillando en sus respectivos papeles con perfectas interpretaciones. Uma Thurman, Lucy Liu, Daryl Hannah, Chiaki Kuriyama, Vivica A. Fox, Julie Dreyfus; y los ya difuntos Michael Madsen y David Carradine.

Las escenas inéditas no pasan desapercibidas y especialmente en el capítulo 5: Enfrentamiento en la Casa de las Hojas Azules logran superar las secuencias de pelea originales, dándole más profundidad y tiempo a las escenas con mayor carga de acrobacias sangrientas por lo que también elevan la estética original.
De la misma forma, en el capítulo 3: El origen de O-Ren podemos disfrutar por fin con lujo de detalle el enfrentamiento entre O-Ren Ishii y Ricky, uno de los principales responsables de la muerte de su familia.
Kill Bill: The Whole Bloody Affair es sin duda el estreno que muchos Millenials y Zoomers deseaban ver al fin en pantalla grande. Y que la audiencia en general podrá disfrutar de una manera única; una confirmación de lo relevante que sigue siendo la película, a pesar de los años y que no es en vano las diversas razones por las cuales se le considera como una de las mejores cintas de todos los tiempos.