Twenty One Pilots – More Than We Ever Imagined: Volver a Sentirlo Todo
Primero, tengo que agradecer a nuestros amigos de Cinépolis por darnos la oportunidad de ver antes de su estreno Twenty One Pilots: More Than We Ever Imagined.
Este filme nos presenta imágenes de lo que se vivió en la CDMX, pero también incluye metraje exclusivo sobre cómo se construyeron estas fechas tan importantes para la banda. Y eso hace toda la diferencia.

Volver a ver este show en pantalla grande reafirma la magnitud que tiene la banda hoy en día. Cada canción te hace gritar otra vez, emocionarte otra vez, sentir como si estuvieras ahí parado entre miles de personas. Hay documentales musicales que te cuentan cómo se hizo un concierto… pero no siempre logran transmitirte lo que realmente se sintió esa noche. Aquí sí.
Aquí vuelves a vivir la experiencia de una forma muy bonita, porque no solo conectas con el público, sino mucho más con Tyler y Josh. Nos muestran su parte más humana, incluso esa energía adolescente con la que soñaban tocar frente a mil personas… y ahora están frente a más de 65 mil en la Ciudad de México. Se siente como un sueño cumplido en tiempo real.

Y tengo que decirlo: volver a escuchar “The Line” en concierto es de las cosas más bonitas que me han pasado. Esa canción me sacó lágrimas otra vez. Hay momentos donde simplemente no puedes contener lo que sientes… y eso es lo mágico de esta experiencia.
Creo que todos los que hemos ido a un concierto entendemos esa sensación rara al salir: esa mezcla de felicidad extrema y una pequeña tristeza que muchos llaman “depresión post concierto”. Esta película funciona justo como esa medicina que necesitas después. Te devuelve esas emociones. Te deja sentir sin miedo. Te recuerda por qué amas la música.

Y si no pudiste ir, Twenty One Pilots – More Than We Ever Imagined te hace sentir dentro del Estadio GNP. Es como si fueras un fantasma que puede moverse por cualquier ángulo: estar entre el público, detrás del escenario, cerca de ellos, viendo detalles que en vivo no alcanzas a notar.
Se siente hecho con amor. Incluso el director, Mark C. Eshleman, nos sorprendió con su visita y recalcó el cariño que la banda le tiene a México. Lo dijo claro: México es uno de los lugares a los que cualquier artista sueña con venir, porque aquí el amor por la música se vive diferente.
Y esta película es prueba de eso.
Es una carta de amor entre la banda y el público mexicano.
Este concierto es para que dejes fluir tus emociones, para que cantes, llores y vuelvas a sentir todo otra vez.