Of Monsters and Men: Un desfile de amor, dolor y comunidad en el Pepsi Center
La banda islandesa Of Monsters And Men se presentó este 9 de octubre de 2026 en el Pepsi Center como parte de su The Mouse Parade Tour. Una gira por motivo de su más reciente álbum, All Is Love and Pain in the Mouse Parade (2025).
Desde varias horas antes del concierto se comenzaron a reunir los fans en la fila de la entrada, para así estar lo más cerca posible de su banda favorita. Muchos de ellos llevaban playeras de la banda, orejitas de ratón o algo alusivo. Se respiraba en las afueras del inmueble, ubicado en el WTC, una sensación de sana convivencia que inevitablemente me traía a la mente el concepto del álbum. Así como si se tratara un desfile de ratones lleno de amor —y dolor—.
Antes de iniciar el concierto principal, la banda mexiquense te vi en un planetario, originaria de Teotihuacán, fue la encargada de abrir la noche, tal como lo había hecho dos días antes en Monterrey. Algunas canciones que interpretaron fueron «luna», «no quiero estar aquí» y «te odio».
Alrededor de las 21:00 horas, llegó el momento más esperado de la noche. OMAM salió al escenario interpretando «Television Love», dando inicio a un recorrido musical que se caracterizó por contemplar de la forma más equitativa posible canciones del último álbum y de álbumes pasados —destacando una gran presencia de su disco debut, My Head Is an Animal (2011)—.

Del álbum que da nombre a la gira se interpretaron temas como «Dream Team», «Tuna In a Can», «The Towering Skyscraper at the End of the Road», «Styrofoam Cathedral», «The Block», «Mouse Parade» y «Ordinary Creature». De otros álbumes se interpretaron canciones como «Wild Roses», «Alligator», «Visitor» y «Lakehouse».
Por supuesto, tampoco podían faltar algunos de los temas más emblemáticos de la banda: «King and Lionheart», «Crystals», «Mountain Sound» y «Little Talks». Fue durante estos momentos que el público mostró mucho júbilo, coreó a todo pulmón y acompañó las canciones con aplausos.
El momento más íntimo, posiblemente se vivió durante «Mouse Parade», pues para su interpretación todos los integrantes se juntaron en círculo como símbolo de conexión y comunidad.
Un show cuya calidez radicó en las canciones y ambiente de comunidad por parte de los asistentes. La pantalla central que se acostumbra para proyectar grandes visuales que acompañan las canciones permaneció apagada. Pues, en realidad no hacía falta para alegrar el momento que ya era bastante cercano de forma orgánica.
Los flashes de los celulares iluminaron al Pepsi Center durante «Fruit Bat», tema con el que llegó a su fin una velada —por no decir desfile— de amor y dolor entre los presentes —por no decir ratones—.