Mamá siniestra: Entre la sombra y el hogar: cuando el monstruo tiene la cara de mamá
A veces da pendiente ver películas de terror basadas en casas embrujadas porque sabes que vas a tropezar con lo mismo de siempre: sustos baratos y personajes que toman decisiones absurdas. Pero con Madre siniestra (Other Mommy), dirigida por Rob Savage y con la producción de James Wan, la cosa cambia bastante para bien.
?La historia arranca con Bela, una niña de ocho años interpretada por Arabella Olivia Clark, que se encuentra en medio de las broncas cotidianas de sus papás. Todo da un giro bien macabro cuando en su clóset aparece una presencia que ella llama la «Otra Mamá».

Lo que empieza como un misterio raro se vuelve una pesadilla asfixiante cuando esta entidad adopta la cara idéntica de Úrsula, la mamá de verdad, a quien da vida Jessica Chastain.
?Y es justo ahí donde la película se levanta un montón. Chastain se echa al hombro una dualidad durísima: tiene que ser la mamá protectora de carne y hueso y, al mismo tiempo, esa criatura retorcida que quiere suplantarla.

Verla pasar de la calidez a una mirada que de verdad te congela la sangre le da un peso cañón a la trama, sobre todo porque toca esos miedos bien infantiles de sentir que lo más seguro de tu casa se te cae a pedazos.
Afortunadamente el director no nos sale con el clásico cliché de los papás necios que ignoran a los niños; aquí la tensión se mueve rápido y te atrapa en una atmósfera super claustrofóbica que no te suelta. Savage sabe perfectamente cómo exprimir los espacios cerrados y los silencios para traerte al filo de la butaca sin aburrirte.
Al final, Madre siniestra es una montaña rusa de adrenalina que cumple concreces. No viene a reinventar el cine de horror, pero el lucimiento de Jessica Chastain y el buen ritmo hacen que valga totalmente la pena ir a verla. Ideal para salir del cine con la tentación de echarle un ojazo al clóset antes de dormir.