FICM 2020: ‘No son Horas de Olvidar’, la Primera Muerte

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Al momento de vivir y me refiero al permanecer en este plano terrenal, la memoria es lo que nos define, lo que de alguna nos hace darnos cuenta que la experiencia de la vida en nuestros recuerdos es la vida misma. Cuando por alguna razón hereditaria o no vamos perdiendo la memoria, también vamos perdiendo la vida, pero los que se encuentran alrededor, los familiares, amigos o pareja son testigo de la primera muerte en vida… el olvido.

En 2006 Sarah Polley fue nominada al Óscar como Mejor Guión Original por ‘Away from her‘, una película que contaba la historia de una pareja madura donde ella estaba perdiendo la memoria. Algunas veces era consciente de esto, otras no, simplemente olvidaba. Él tenía que luchar contra un mar de adversidades, pero la que más le dolía era dejarla ir cuando aún ella se encontraba con vida. Lo más difícil representaba que aunque ella aún no moría, su memoria sí; poco a poco los recuerdos se desvanecían y con ellos, el amor de su vida.

También en el 2014 Julianne Moore, interpretó a Alice, una profesora joven que comienza a tener un brote de Alzheimer temprano. Esto comienza a ocasionar que, los hijos que ya se habían ido de casa se vuelvan a reagrupar para apoyar a su padre que se encuentra en una batalla que probablemente nunca esperó. Esta actuación le valió un Óscar a Mejor Actriz a Julianne, quien encarna un personaje doloroso que es consciente de su propio desvanecimiento.

David Castañón se encuentra dentro de la nueva edición del Festival Internacional de Cine de Morelia con un largometraje que narra la historia de Jorge y Juana, una pareja que, al igual que en las películas de ficción que mencioné párrafos arriba, deben enfrentar el olvido y la muerte en vida con el Alzheimer de Juana.

La película se vuelve más dolorosa al ver que Juan está perdiendo a la mujer que le dio sentido toda una vida. Tiene que enfrentar el dolor de verla desaparecer por medio del olvido de todas las anécdotas, que le dio un cauce a toda su vida. La muerte física, me refiero cuando alguien ya no se encuentra con nosotros relativamente es fácil de entender porque el ser humano que se queda cierra el ciclo una vez que la persona se fue, que ya no está en este plano.

Sin embargo, las consecuencias del Alzheimer al tomar todo lo que definió a una persona durante su vida: sus ideas, recuerdos y memorias, la va matando, aunque sigan físicamente con nosotros. Este tipo de duelo es mucho más complicado por el hecho de seguir viendo a la persona, pero, que ya no recuerda nada, ya no reconoce a nadie, es como un objeto que come y duerme sin vivir, sin recordar.

No son Horas de Olvidar’ causa una profunda reflexión sobre la vida en pareja, la muerte y los recuerdos. David Castañón logra impregnar de nostalgia al espectador y dejarlo en un estado de introspección sobre la propia existencia y la definición de la propia vida y los actos de está en el camino, de cómo se van borrando los recuerdos y con ellos la vida. ¡Gran película!

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