Cocodrilos: retrato honesto y asfixiante del periodismo en México
El director Javier Velasco debuta en la dirección entregando una historia que se mete sin rodeos en las entrañas del trabajo periodístico en México. Lejos de la típica figura del reportero estrella de Hollywood, la película pone la lupa en la realidad de los medios locales y en lo que significa empezar desde abajo en esta profesión.
?La trama va tras los pasos de un reportero joven que intenta hacerse un espacio en la redacción mientras lidia con lo de todos los días: sueldos que no alcanzan, la presión constante por la nota diaria y esa encrucijada encabronada entre publicar la verdad o cuidar el trabajo.

El nombre de la película va justo por ahí: esos actores e instituciones que operan tranquilos desde la sombra, esperando el momento exacto para tragarse a cualquiera que incomode.
?En lo visual, la cámara casi no da espacio para respirar. Hay mucho plano cerrado y tonos fríos que reflejan bien el encierro de las oficinas y el caos de la ciudad. El reparto ayuda bastante a sostener la vibra realista; se nota que hubo libertad para hablar de forma natural, sin caer en diálogos rígidos o actuados.

?Es verdad que el bajo presupuesto se le nota a ratos —especialmente en el audio— y que a la mitad la historia pierde algo de impulso. Sin embargo, la propuesta se sostiene.
Cocodrilos funciona porque es honesta, no pretende vender adornos y pone sobre la mesa una discusión urgente sobre la precarización laboral en el cine y en el periodismo.