La última semana de Jesús : Aplaudimos el triunfo e ignoramos el proceso
Por Vanessa Vera Anaya
Comenzando por su entrada triunfal, hasta su crucifixión, la cinta retrata los últimos días de Jesucristo desde una perspectiva cálida, emotiva y sobretodo humana.
Uno de los objetivos del director (Nicolás Di Blasi), es captar la imagen de Jesús de Nazaret más allá de lo que cualquier religión pudiera mostrar, partiendo desde un punto de vista humano, explorando las emociones que un hombre de 33 años puede experimentar, al saber que sus horas están contadas, y el martirio que tendría que atravesar.

¿Tú fe se ve asechada por la duda?
De igual manera, conservando la intención de mezclar el relato bíblico con la tragedia humana, los apóstoles también retratan su lado humano.
Tal es el caso de Pedro interpretado por el reconocido actor Arap Bethke, quién muestra su fragilidad y al mismo tiempo nos permite analizar la historia desde una perspectiva completamente distinta, enfocándonos en un hombre que ama, admira, y confía en Jesús; pero al mismo tiempo no comprende lo que está ocurriendo a grandes rasgos, y es envuelto por la duda, el miedo, la angustia, que le hacen traicionar a su maestro.

¿La veo o no la veo?
La cinta toma un ritmo rápido, capta la atención de inmediato, demostrando que Jesús va más allá de los prejuicios de la gente, enseñando el valor de la fe, la verdad, y la palabra.
A comparación de otras cintas basadas en la vida de Jesús de Nazaret, «La última semana de Jesús» es una película muy específica y concreta que te envuelve en la trama, siendo posible analizar y captar cada enseñanza, detalles y mensajes que busca transmitir, enlazando lo ocurrido en aquella época con lo que vivimos actualmente.

En conclusión: a pesar de que la cinta está basada en los relatos bíblicos, que detallan la vida de un hombre llamado Jesús de Nazaret, quién fue crucificado y padeció por la salvación del mundo, lo que el director busca transmitir es empatía, sentimientos y emociones humanas, desde un punto de vista distinto al de cualquier religión, simplemente el amor de los apóstoles hacía un hombre llamado Jesús al cual amaban, admiraban, y veían como su ejemplo a seguir.