Allá, cartas al corazón: el amor por el terruño, por la escritura y esos amores de juventud lo pueden todo.
Un joven regresa de Estados Unidos a su pueblo natal tras el sensible fallecimiento de su padre, ahí se da cuenta cómo han cambiado las cosas; donde no hay servicio de telefonía ni acceso al internet; donde las cartas son fundamentales para estar en constante comunicación con los seres queridos, aunque tarde en llegar el correo. Cómo algo que ya está en desuso es lo más importante para los pobladores.
Ahí se reencuentra con una chica a la que conoció cuando estaban en la primaria y cómo por buscar el sueño americano se tuvieron que separar. Ahora él deberá decidir si regresar a un país donde lo traten mal sólo por ganar unos cuantos dólares o quedarse para aportarle todos sus conocimientos a su comunidad, sacarlos adelante y ser feliz con ese amor de juventud.

Montserrat Larqué escribió, produjo y dirigió el largometraje “Allá”; logrando ser parte del curso de desarrollo de proyectos cinematográficos iberoamericanos de la fundación Carolina. De ahí empezó a llevarlo por diferentes muestras y festivales cinematográficos logrando conseguir grandes premios y nominaciones en el año 2022 y 2023.
Fue merecedora de la Diosa de Plata a la mejor ópera prima, fue parte de la selección oficial del Festival Internacional de Cine de Guadalajara y en la gran fiesta del cine mexicano ganó los premios a mejor actor, mejor actriz, mejor película y dirección. Además de presentarse ante el público en el canal Cine Latino.

Finalmente en este 2026 tras 5 años de su realización llega a la pantalla grande “Allá, cartas al corazón”, su directora se mostró inmensamente feliz por tener la oportunidad de presentar su película ante el público; en la reciente premier agradeció a las diferentes autoridades cinematográficas porque se cumplió su sueño de estar en salas comerciales de las distintas cadenas.
El único problema de la película es que su historia se ha visto una y otra vez, una persona regresa a la tierra que lo vio nacer, viene con una mentalidad distinta donde se siente superior a los demás habitantes tanto por sus conocimientos como por el hecho de contar tanto con un dispositivo móvil como con una computadora; se siente frustrado por no tener señal ni red y ahí se reencuentra con un amor del pasado, pero sus vidas han ido en direcciones opuestas y pese a la atracción ya está casada y tiene un hijo.

Personajes van y vienen y muchos están muy estereotipados, la señora muy creyente que para ella todo es pecado, la señora chismosa que en todo se mete, las jóvenes casaderas que esperan la llegada de sus príncipes azules, la chica joven que al ver y haber una oportunidad quiere también salir del pueblo a buscar una oportunidad de crecimiento físico y monetario, así como el niño que se va sintiendo cada vez más empático con el personaje principal.
Quien le hace creer que su padre es quien le escribe cartas las cuales son leídas por su madre hasta que después descubre la verdad y el papá regresa a casa.

Y a pesar de esto de lo trillado del asunto, “Allá” logra salir bien librada debido a la solidez con la que está construido el guion; a la dirección de fotografía. Donde no hay buenos tan buenos que pecan de ingenuos o inocentes y donde tampoco hay malos tan malos de malolandia.
Se nota un trabajo detrás, una investigación realizada a través de las vivencias de los migrantes, cómo a pesar de tantos esfuerzos, de tantos sacrificios algunos deciden volver a sus países de origen, por el anhelo de ver a sus seres queridos, convivir con ellos o simplemente enviarles o depositarles dinero para que puedan comprar desde lo más básico o tener un ahorrito en caso de necesitarlo.

Pablo Astiazarán junto a Fátima Molina se convierten en los personajes centrales y le dan una credibilidad muy aceptable a todo lo que representan, se siente una buena química en pantalla entre ellos y el pequeño actor que los acompaña le aporta mucho a la trama sin ser de esos niños molestos o que de tanta dulzura llegue a empalagar.
Además están apoyados con Giovanna Zacarías una estupenda actriz, quien no cae en la caricaturización de ser la señora quedada y amargada; en un inicio siente cierta atracción por el personaje masculino, pero al no ser correspondida no arma algún escándalo o hace escenas de celos, al contrario los apoya.
El único negrito en el arroz es Mario Iván Cervantes quien interpreta al marido, que llega al pueblo tras una gran ausencia y decide llevarse a su familia del otro lado del charco. Esto debido a que por momentos su acento norteño se siente fársico, donde no se sabe si es una parodia o simplemente no logró ciertos modismos, tampoco utiliza palabras en spanglish como las suelen usar las personas que han vivido cierto tiempo en el extranjero. Además que es el típico hombre machista.
“Allá, cartas al corazón” sale bien librada y es una película de una profunda aspiración hacia la superación de todo el pueblo y el protagonista apoya a su comunidad escribiendo las cartas aunque al inicio no está muy convencido debido a que la gran mayoría ya no va al correo; pero ante el amor a su pueblo así como a la mujer a la que le tiene ese profundo cariño, decide emprender la tarea de poner un café internet así todos tendrán esa comunicación directa con el exterior, más allá de las fronteras.