las-agujas-dementes_3R_1200

Cuatro voces, cuatro almas marcadas por las letras, la poesía y la tragedia cuentan su historia.

La pareja conformada por Sylvia Plath y Ted Hughes le rentan su casa Assia y David Wevill; lo que en apariencia es un descanso apacible, se empieza a tornar en una situación tensa, los celos, las envidias, la pasión se desborda; la infidelidad se hace presente lo que traerá muchas consecuencias para todos los involucrados.

El matrimonio entre los poetas conformados por Sylvia Plath y Ted Hughes cambió para siempre al conocer a Assia Gutmann y a David Wevill; quienes para los años 60 llamaban mucho la atención, causaban escándalo o controversia porque ella era mayor que él.

Fue en el año de 1961 cuando Sylvia y Ted le rentaron su departamento en Londres a Assia y David Wevill, al hacer esto Ted inició una relación extra marital con Assia; al consumarse la infidelidad y descubrir todo Sylvia, quien ya tenía antecedentes de una profunda depresión crónica en 1963 terminó con su vida sellando la cocina de su casa abrió las llaves del gas, metió su cabeza en la estufa hasta que por la inhalación se desvaneció.

Fruto del adulterio Ted y Assia tuvieron una niña a la ella a la que cariñosamente llamaban Shura, fue en 1969 cuando Assia quien también atravesaba un proceso depresivo cometió el mismo acto que Sylvia sólo que no estaba sola, madre e hija fallecieron en la cocina.

Poco después del fallecimiento de Ted Hughes en 1998, se publicó su última novela titulada “Birthday letters”, que fue un best seller, recibiendo muchos galardones; en la que se muestra ese amor, esa pasión que sostuvo con Sylvia hasta su trágico desenlace.

Inspirado en toda esta historia de romance, enamoramiento, poesía, tragedia y depresión, el escritor mexicano realizó la dramaturgia de la puesta en escena “Las agujas dementes”, en el año 2020.

Para ser lo más fiel posible, la trama está situada en la década de los 60, respetando la ambientación, los vestuarios, la música que se escuchaba en la radio y por esta razón al contar con 4 personajes en escena donde todos son poetas o tienen discursos relacionados a ello; hay una relación intrínseca con “¿Quién teme a Virginia Woolf?” escrita por Edward Albee y llevada al cine posteriormente.

El maestro Benjamín Cann, con una gran trayectoria es el encargado de dirigir “Las agujas dementes”, para darle vida a Sylvia Plath la encargada es la reconocida actriz Paulina Treviño; por su parte Ted Hughes es representado por Tizoc Arroyo; mientras que Assia Wevill es encarnada por Ximena Romo y David Wevill es Misha Arias de la Cantolla.

Aprovechando la estructura del teatro El Granero, el público puede apreciar una obra tan intimista; al tener tan cerca a los actores y a las actrices uno puede sentir claramente por lo que están pasando y se aprovecha al máximo los elementos que hay en escena. Una mesa al centro con sus respectivas sillas, una mesa pequeña y sobre ella una máquina de escribir, una estufa y un mueble de la cocina, una carriola, un tocadiscos, una tabla ouija y en el techo hay distintos papeles con textos que van siendo leídos por los personajes para jugar y descubrir a quién le pertenecen los textos leídos.

Aunque no está contada de manera lineal la puesta en escena se centra en un departamento ya sea en el que Ted Hughes compartía con Sylvia Plath o en el domicilio que llegó a tener para convivir con Assia Wevil, así como la casa de campo en la que los 4 se conocieron, la que le rentaron a los Wevill.

La actuación de Paulina Treviño es crucial, hace que uno entienda a la perfección esa molestia, celos, envidia que tenía Sylvia Plath, cómo su relación de pareja se fue rompiendo, cómo por esa depresión terminó con su vida. Ella es el eje principal en el que gira la obra.

Por su parte Tizoc Arroyo encarna a Ted Hughes con toda esa soberbia, machismo y presunción; porque todo tiene que pasar por él, nadie es tan perfecto, nadie tiene los conocimientos y por su presencia, por su galanura, por su poesía todas caen rendidas a sus pies.

Ximena Romo muestra su histrionismo al personificar estupendamente a Assia Wevill, primero como una fan de la poesía; que quiere ser tomada mucho más en cuenta y que no sólo la vean como una traductora, al enamorarse de Hughes se siente toda es pasión, así como la tensión con Sylvia Plath que ha descubierto la infidelidad en su propia casa, así como el hartazgo en el que ha caído junto a su esposo.

En el caso de Misha Arias de la Cantolla; quien le da vida a David Wevill; se muestra impresionado por compartir unas tertulias con los reconocidos Sylvia Plath y Ted Hughes, quiere demostrar su valía dentro de las letras, en el campo de la poesía; también en todo momento se muestra empático y le da todo su apoyo a Assia a pesar de enterarse que no es el padre de la niña que está esperando, por más dolor que esto le ocasiona porque ella lo era todo para él, su gran amor. A pesar de que Hughes lo menosprecia y en su cara le dice que su poesía es vacía o mediocre, él sigue adelante.

Es muy interesante el uso de la ouija en cierta escena crucial, porque no la utilizan para contactar a espíritus como se esperaría en películas de terror; lo hacen como para que les diga su futuro a cada quien y es ahí donde se profetiza lo que les ocurrirá; aunque no le dan importancia y lo ven como un simple juego más.

Las actrices Paulina Treviño y Ximena Romo, tienen una química sensacional en el escenario, porque primero hay una burla con una cebolla de por medio, puesto que ni cortarla adecuadamente puede hacer el personaje de Assia, de cierta manera Sylvia la considera poca cosa; además en el ámbito de la poesía la encuentra barata, casi amateur. Pero también hay ese juego entre ellas, de cómo llegan a hablar mal de Hughes, sus hábitos y los tratos hacia ellas. Sylvia se muestra consciente de que su esposo siente algo, una atracción hacia la otra mujer.

En la parte de los suicidios que cometieron tanto Sylvia Plath como Assia Wevill están manejados con mucho respeto, no son explícitos y se muestra cómo fueron viviendo sus procesos depresivos; de tener toda una vida por delante, de tener una carrera brillante en la poesía, se vieron sometidas, les fueron infieles; de cierta manera las utilizó Hughes como para satisfacer un momento de placer sin pensar en las consecuencias; por lo que por profundas depresiones se vieron orilladas a cometer estos actos.

La temporada teatral de “Las agujas dementes” será del 28 de marzo al 24 de mayo, suspendiendo funciones los días 2, 3 de abril, así como el 1 de mayo. Se presenta en el Teatro El Granero Xavier Rojas, del centro cultural del Bosque; los jueves y viernes a las 8 pm, sábado a las 7 pm y domingo a las 6 pm.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »