Undertone (Reseña)
La cinta de horror que ha causado revuelo en otros países por lo terrorífica que es, finalmente llega a México bajo el marco de la programación de Sundance CDMX.
La película sigue la historia de Evy (Nina Kiry), una mujer que se muda de vuelta con su madre para cuidarla en sus últimos momentos.
Paralelo al cuidado paliativo que imparte, ella también es locutora de “Undertone”, un podcast que se dedica a analizar clips virales en búsqueda de determinar su veracidad sobrenatural.

Su rol en este programa es de la escéptica, habiendo tenido en su mayoría la razón al encontrar una explicación lógica de estos supuestos eventos tenebrosos. Sin embargo, su escepticismo es puesto a prueba después de que ella y su co-locutor, Justin (Adam DiMarco), recibieran 10 audios en los que una supuesta maldición está grabada. “Undertone” es la ópera prima del director canadiense, Ian Tuason.
Es una obra que refresca el género al enfocarse completamente en el poder del audio para la construcción del terror, pero que queda lejos de ser la más tenebrosa del año. Sin embargo, para ser la primera película del director, termina por ser algo que más bien crea intriga por ver el siguiente paso en la carrera del realizador – sobre todo por las decisiones creativas que Tuason toma en ésta, siendo la más poderosa la de enfatizar el audio como recurso narrativo al hacer a la protagonista la única en cuadro durante casi toda la duración de la obra.

Al aislar a Evy y hacer que su único contacto con el exterior sea a través de llamadas y audios, hace que el peso del sonido en la narrativa aumente. Ésto, a pesar de no ser nuevo, siempre es refrescante, puesto que no es común que se le de esta importancia al diseño sonoro en producciones modernas. El resultado de esta elección es una experiencia similar a los ASMR, en donde la audiencia está inmersa en una pesadilla auditiva y completamente atenta a cualquier sonido que pudiese vislumbrar que viene algún peligro.
Tuason termina de construir el espacio en cuanto a lo visual partiendo de una composición extraña, que abre la incógnita de si ésto se hizo con la intención de crear una sensación asfixiante o de que alguna entidad está acechando a la protagonista. Es realmente interesante ver cómo este uso del espacio negativo termina por forzar al espectador a llenarlo del modo que ellos consideren más terrorífico.

De igual manera, hace un uso recurrente de los planos holandeses para terminar de amarrar la sensación de que algo está mal, afirmando que en ocasiones la simplicidad en el terror puede ser más efectiva que levantar completamente el telón de la narrativa. Si alguna decisión desentona en la cinta, es sin duda su uso recurrente de fundir a negros.
Podría argumentarse que la frecuencia de éstos es para aludir a la naturaleza episódica del podcast de la protagonista, sin embargo, son tan frecuentes que terminan por aburrir y crear la sensación que tal vez hizo falta material para terminar de ligar las secuencias.

Además de que también interrumpen el ritmo, alargando el material hasta hacernos creer que tal vez esta película hubiera funcionado mejor como un cortometraje. De igual modo, son tantas las referencias que hace a clásicos del terror (“Poltergeist”, “The Exorcist”, “Evil Dead”, “Posession”, etc) que termina por cansar en vez de emocionar.
Regresando a las fortalezas de la cinta, está el tercer acto de la misma, que está conformado por elementos que ayudan a que ésta acabe en una nota alta. Desde el POV del espíritu bajando por las escaleras hasta la culminación final de la fusión del podcast con la posesión de Evy, la película guarda lo mejor para el final.
Y obviamente, la piece de resistance de “Undertone”, es la interpretación de Nina Kiri como Evy. Ella carga en sus hombros el peso de la cinta, por lo que sin su transmisión tan honesta el terror, nada de lo anterior funciona. Finalmente, “Undertone” es una cinta que llega a recordarnos de cómo todavía se puede innovar en el terror a través del juego con los recursos narrativos.
Tuason hizo una película que asusta y que abre el apetito por ver el futuro de la trayectoria de los involucrados. La película formará parte de la programación de Sundance CDMX y posteriormente llegará a cines mexicanos a partir del 7 de mayo.