Spider-Man: Brand New Day: ¿el Peter Parker qué siempre estuvimos esperando?
Hay películas que simplemente llegan a los cines y otras que se convierten en un fenómeno imposible de olvidar. Spider-Man: No Way Home fue una de ellas. Más allá del espectáculo del multiverso o del regreso de personajes que marcaron a toda una generación, consiguió algo que muy pocas producciones logran: convertir una sala de cine en una experiencia compartida.
Los aplausos, las risas, los gritos y las lágrimas hicieron que la vara quedara tan alta que, durante casi cinco años, una pregunta acompañó a todos los fans del amistoso vecino: ¿cómo darle continuidad a una película que parecía imposible de superar?

La respuesta de Spider-Man: Brand New Day no es intentar hacer algo más grande. Es hacer algo mucho más valiente: volver a Peter Parker.
Sin entrar en spoilers, la película retoma la historia después de los acontecimientos de No Way Home. Peter debe aprender a vivir con las consecuencias de la decisión más importante de su vida mientras intenta seguir siendo el héroe que Nueva York necesita. Y esa decisión narrativa termina convirtiéndose en el mayor acierto de la película, porque nos recuerda que Spider-Man nunca ha sido especial únicamente por sus poderes, sino por la persona que decide ponerse la máscara todos los días.

Cuando somos niños queremos ser Spider-Man porque puede balancearse entre los edificios, detener criminales y salvar el mundo. Pero conforme crecemos entendemos que el verdadero protagonista de esta historia siempre fue Peter Parker.
Porque Peter nunca ha vivido una fantasía de superhéroes.
Ha vivido una tragedia.

Pierde personas importantes, enfrenta problemas económicos, carga con la culpa, conoce la soledad y, aun así, vuelve a levantarse una y otra vez. Esa ha sido siempre la esencia del personaje y Brand New Day la entiende a la perfección. La película nos recuerda que hacer lo correcto no siempre significa obtener un final feliz; muchas veces implica renunciar a aquello que más amas, aceptar las consecuencias de tus decisiones y seguir adelante incluso cuando parece que ya no queda nada.
Si algo deja claro esta nueva entrega es que Tom Holland nunca había estado tan cerca del Peter Parker que durante décadas conocimos en los cómics. Vulnerable, inseguro, divertido cuando la situación lo permite y profundamente humano cuando la historia lo necesita.
Quizá el tiempo terminó por darle la razón a Stan Lee cuando aseguró que Holland era el Peter Parker ideal para una nueva generación. Aquí no solo interpreta a Spider-Man; consigue transmitir esa mezcla de esperanza, culpa y responsabilidad que siempre ha definido al personaje creado por Stan Lee y Steve Ditko.

Otro de los grandes aciertos llega con Jon Bernthal como Frank Castle. Después de construir una de las versiones más queridas de Punisher, su incorporación al Universo Cinematográfico de Marvel no se siente como una simple aparición para emocionar a los fans. Durante años, Bernthal dejó claro que solo volvería a interpretar al personaje si encontraba una historia que respetara su esencia, y Brand New Day demuestra que esa espera valió la pena.
Frank Castle sigue siendo el mismo Punisher que conocíamos: brutal, incómodo y moralmente ambiguo. La película no intenta suavizarlo para hacerlo encajar dentro del MCU y eso termina beneficiando tanto al personaje como a la historia. Su contraste con Peter Parker construye algunos de los mejores momentos de la cinta.

Mientras uno sigue creyendo que siempre existe una forma correcta de hacer justicia, el otro hace mucho tiempo dejó de pensar así. Esa diferencia convierte sus conversaciones y enfrentamientos en uno de los puntos más sólidos de la película.
La dirección de Destin Daniel Cretton también merece reconocimiento. El director consigue darle una identidad visual renovada a Spider-Man, con secuencias de acción espectaculares, un excelente uso de Nueva York y algunos de los mejores balanceos que hemos visto en la franquicia. A esto se suma la participación de Sadie Sink, quien aprovecha cada minuto en pantalla para demostrar que todavía hay mucho por descubrir sobre su personaje.

Pero tampoco sería justo decir que Brand New Day es perfecta.
Marvel Studios continúa enfrentando uno de los retos más importantes de esta nueva etapa: construir el camino hacia los grandes eventos que están por venir sin descuidar las historias individuales de sus personajes. En algunos momentos, la película deja sembradas varias ideas que parecen mirar más hacia el futuro del Universo Cinematográfico de Marvel que hacia el cierre de su propia historia.

Si el rumbo que muchos imaginan termina siendo el correcto, entonces el estudio está apostando por una expansión enorme de su universo de cara a las próximas entregas, especialmente con Avengers: Doomsday en el horizonte. La verdadera incógnita será descubrir cómo conseguirá conectar todas esas narrativas y personajes para que el resultado sea tan sólido como ambicioso.
A esto se suma un pequeño problema de ritmo. Spider-Man siempre ha utilizado el humor como parte esencial de su personalidad, pero aquí algunas bromas aparecen justo cuando determinadas escenas necesitaban un poco más de espacio para respirar. Hay momentos de tensión o de carga emocional que pierden parte de su fuerza por un comentario cómico colocado demasiado pronto. No arruina la experiencia, pero sí provoca algunos desequilibrios en el tono.

Afortunadamente, esos detalles nunca terminan por eclipsar lo más importante: el viaje de Peter Parker.
Porque si algo consigue Brand New Day es recordarnos por qué Spider-Man sigue siendo uno de los héroes más importantes de la cultura popular. No por las telarañas, los trajes o los villanos, sino porque representa algo con lo que todos podemos identificarnos: la capacidad de levantarnos cuando creemos que ya no podemos más.

Y ahora sí, respondamos la pregunta que seguramente muchos tienen antes de entrar a la sala.
Sí, Spider-Man: Brand New Day tiene una escena postcréditos. No revelaremos absolutamente nada de su contenido, pero sí podemos confirmar que aparece hasta el final de todos los créditos, así que nuestra recomendación es sencilla: quédate en tu asiento unos minutos más.

¿Está a la altura de la enorme expectativa que dejó No Way Home? La respuesta dependerá de lo que cada espectador espere encontrar. Si buscas una película que intente repetir el espectáculo del multiverso, quizá no sea ese el camino que toma. Pero si querías reencontrarte con Peter Parker, verlo crecer, equivocarse, levantarse y recordar por qué sigue siendo el corazón de Spider-Man, entonces Brand New Day encuentra su propia identidad.
Y quizá ese sea su mayor logro.

Después de más de seis décadas, Spider-Man sigue recordándonos que el verdadero heroísmo no consiste en tener poderes extraordinarios. Consiste en levantarse después de caer, incluso cuando nadie sabe quién eres, cuando nadie puede ayudarte o cuando parece que has perdido demasiado en el camino.
Durante años pensamos que queríamos ser Spider-Man. Con el tiempo entendimos que también somos Peter Parker: el que tiene miedo, el que duda, el que pierde personas importantes, el que se rompe y aun así encuentra la fuerza para seguir adelante.
Spider-Man nos inspira a convertirnos en héroes. Peter Parker nos enseña que está bien ser humanos.

Y quizá esa sea la verdadera razón por la que seguimos conectando con este personaje después de más de 60 años.
Todos podemos ser Spider-Man. Y también Peter Parker. Porque, al final, necesitamos ser ambos.
Spider-Man: Brand New Day ya está disponible a partir de este 29 de julio en tu cine favorito. Asi que, te recomendamos evitar los spoilers, quedarte hasta el final de los créditos y, si tienes la oportunidad, disfrutarla en un formato como ScreenX o IMAX para apreciar al máximo su fotografía y sus secuencias de acción.
Ahora queremos leerte. ¿Qué te pareció esta nueva etapa del amistoso vecino de Nueva York?