30 Tour de Cine Francés: La Copia Perfecta: la biopic del Cézanne de la falsificación
La Copia Perfecta (L’Affaire Bojarski, 2025), del director Jean-Paul Salomé, es una cinta de tipo biopic, policíaca e histórica que revive una de las historias más fascinantes que la falsificación ha dado. Protagonizada por Reda Kateb, Sara Giraudeau y Bastien Bouillon.
Jan Bojarski (Reda Kateb) es un ingeniero polaco que se ve obligado a refugiarse en Francia durante la Segunda Guerra Mundial. Bojarski tiene una capacidad increíble para inventar objetos de gran utilidad; sin embargo, la xenofobia de la región no permite que le compren sus patentes, por lo que se ve forzado a explotar su talento en otro rubro fuera del marco legal: la falsificación de billetes.
Salomé logra captar la atención del público con una maestría impresionante; pues cada ámbito que gira en torno a Jan se convierte en objeto de interés de forma casi inmediata. Desde su evolución personal y pasión artística por el oficio, hasta ese vínculo cambiante que tiene con su esposa, Suzanne (Sara Giraudeau), y con el oficial, André Matteí (Bastien Bouillon), que está tras la investigación de los billetes falsos.
La esposa y el oficial son dos personajes clave que terminan por acorralar al protagonista dentro y fuera de su ilegal oficio. Ya que ambos de cierta forma lo están “cazando”, pues mientras la esposa sospecha que algo pasa y lo vigila en casa, el oficial recorta su margen de maniobra.

La decisión de darle este enfoque detectivesco a la cinta resulta de lo más acertada; pues el choque entre Bojarski y Matteí es uno de los elementos que se roba la película. El espectador queda atento a cuál será el próximo movimiento de cada uno, pues pese a ser rivales se siente como dos personas inteligentes que se tienen cierto respeto. Una dualidad donde el fracaso de uno conlleva al éxito del otro y viceversa.
Por otro lado, el vínculo con su esposa se ve afectado a medida que esas ganas de hacer la mejor falsificación se apoderan de él, no en vano recibió el sobrenombre del “Cézanne de la falsificación”. Mientras se aproxima a su meta como el mejor falsificador, por no decir artista, se erosiona el vínculo con sus seres queridos.

La cinta se divide en capítulos, cada uno lleva el nombre de un billete de la época -mismos que fueron falsificados por Jan-. En cada periodo el personaje se encuentra en un momento diferente de su vida; por lo que la gran actuación de Kateb destaca al representar los distintos momentos del personaje, como la timidez, el vigor -que da la sensación de comerse al mundo- y la impotencia de que no todo resulte como espera. Al mismo tiempo, se refleja la soledad de un protagonista que es conocido por su trabajo, pero que vive en el anonimato como artista.
El director le da a Bojarski una serie de matices que lo vuelven un personaje de lo más atrapante; pues sus motivaciones y psicología no son las de un criminal convencional, sino las de un artista egocéntrico. Un personaje sistemático con gran resiliencia e ingenio para lograr sus objetivos, pese a la adversidad.

Las secuencias donde el protagonista se pone a hacer los billetes son de lo más satisfactorias de ver. Todo ese proceso que involucra conseguir los materiales, informarse de ciertas técnicas, equivocarse y volverlo a intentar. La obsesión por alcanzar la perfección en las falsificaciones, que más que una forma de ingresos, son una forma de expresión de su arte; pues incluso se menciona que estas falsificaciones son mejores que las originales.
La música es otro aspecto a destacar, ya que tiene un ritmo peculiar que se siente sistemático como lo rutinario de imprimir billetes y lo meticuloso que es el protagonista. Al igual de los vestuarios y la recración con elementos de la época que terminan por envolver por completo al público.

La Copia Perfecta se vuelve una cinta fácil de disfrutar de principio a fin sin necesidad de tener un contexto previo. Analiza el suceso histórico desde un punto de vista multifactorial, pues involucra la migración, la falta de oportunidades, el talento mal encaminado, el deseo de sobresalir y las complejidades familiares. Estos elementos hacen de la cinta una experiencia cinematográfica imperdible.