Los olmos sin ramas: Una reflexión escénica sobre la memoria, la vejez y el derecho a ser escuchados

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La compañía OPEM presenta una propuesta que entrelaza danza contemporánea, teatro y pintura en vivo para explorar la soledad, los recuerdos y la invisibilización de las personas mayores.

Bajo la dirección y coreografía de Nael De Anda, la puesta en escena cuenta la historia de Julia, una pintora que lucha por conservar su hogar y su identidad frente a la incomprensión de quienes la rodean.

Los olmos sin ramas tendrá sus últimas tres funciones los días 16, 17 y 18 de octubre en la UVA.

¿Qué sucede cuando la voz de una persona deja de ser escuchada por el simple hecho de envejecer? ¿Qué ocurre con los recuerdos, los afectos y la identidad cuando alguien más decide que ya no somos capaces de tomar nuestras propias decisiones?

A partir de estas interrogantes, la compañía OPEM (Organizadora y Productora de Eventos Multidisciplinarios A.C.) presenta Los olmos sin ramas, una propuesta escénica que combina danza contemporánea, teatro y pintura en vivo para abordar la soledad en la vejez, la fragilidad de la memoria y la necesidad de reconocer la autonomía y dignidad de las personas mayores.

Con dirección y coreografía de Nael De Anda, la obra narra la última etapa de la vida de Julia, una pintora anciana que se enfrenta a la obligación de abandonar la casa donde ha construido su historia personal, afectiva y creativa. Sin embargo, su resistencia encuentra un obstáculo aún más doloroso: la indiferencia de su familia y de su círculo cercano, quienes han dejado de escucharla al considerarla senil.

En este universo escénico, la casa trasciende su condición de espacio físico para convertirse en un territorio de recuerdos, emociones y experiencias. Cada rincón representa una parte de la identidad de Julia, mientras que la pintura y el movimiento corporal permiten expresar aquello que las palabras ya no consiguen comunicar.

Los olmos sin ramas surge de la necesidad de visibilizar las experiencias de las personas de la tercera edad, especialmente de aquellas cuyas opiniones, deseos y necesidades suelen ser desestimados bajo prejuicios relacionados con el envejecimiento.

Para su creación, el equipo artístico desarrolló un proceso de investigación que recuperó testimonios, vivencias y sensaciones de distintas personas mayores, con el propósito de construir un retrato íntimo de sus relaciones familiares, sus pasiones y su vínculo con la memoria. Este trabajo también incluyó una exploración de las técnicas pictóricas, los procesos creativos de artistas durante la vejez y las posibilidades expresivas del cuerpo en esta etapa de la vida.

El resultado es una propuesta multidisciplinaria en la que la pintura en vivo, el movimiento y la dramaturgia se integran para construir un lenguaje sensible que acompaña a Julia en su lucha por preservar aquello que considera suyo: su hogar, sus recuerdos y, sobre todo, su derecho a decidir.

Más allá de presentar la vejez desde la pérdida o la vulnerabilidad, la obra invita a reflexionar sobre los prejuicios que rodean al envejecimiento y sobre la manera en que la sociedad puede llegar a despojar a las personas mayores de su capacidad de elección.

De esta forma, Los olmos sin ramas propone al espectador un recorrido emocional en el que pasado y presente se entrelazan como un lienzo en constante transformación, recordándonos que la memoria, los afectos y la necesidad de ser escuchados no desaparecen con el paso de los años.

UNA DÉCADA DE CREACIÓN ESCÉNICA MULTIDISCIPLINARIA

Fundada el 15 de mayo de 2015 en la Ciudad de México por Nael De Anda y Jovani Padilla, OPEM es una asociación civil dedicada a la creación, producción y difusión de proyectos escénicos que dialogan con distintas problemáticas sociales. A lo largo de su trayectoria, la agrupación ha producido 18 obras de repertorio y un festival virtual, además de presentar su trabajo en países como Argentina, Estados Unidos, Países Bajos, Perú, Ecuador y México.

Su propuesta artística se caracteriza por integrar teatro, danza y performance como herramientas para explorar temas relacionados con la memoria, la identidad, la diversidad y los derechos humanos.

UN EQUIPO CREATIVO QUE TRANSFORMA LOS RECUERDOS EN MOVIMIENTO

La puesta en escena cuenta con las interpretaciones de Zuleyma Ortíz, Orlando Castellanos, Mariana Garibay, Paula Malú y Claudia Yolanda, quienes dan vida a esta propuesta en la que el cuerpo se convierte en un vehículo para explorar la memoria y las emociones.

El equipo creativo está integrado por Ángel Miranda, responsable del diseño de iluminación y escenografía; Alejandro Avila, a cargo de la composición musical original; y OPEM A.C., responsable del diseño de vestuario. La coordinación de producción está a cargo de Paola López, con gestión de Jovani Padilla y asistencia de producción y administración de Gretel Vega.

ÚLTIMAS FUNCIONES

 

Los olmos sin ramas tendrá sus últimas tres presentaciones los días 16, 17 y 18 de octubre en la Unidad de Vinculación Artística, ofreciendo al público una oportunidad para acercarse a una historia que invita a cuestionar la manera en que escuchamos, acompañamos y reconocemos a las personas mayores.

Con una duración aproximada de 60 minutos y dirigida a adolescentes y adultos mayores de 15 años, la obra propone una experiencia escénica que recuerda que envejecer no significa dejar de sentir, crear, recordar o decidir.

Porque detrás de cada persona mayor existe una historia que merece ser contada y, sobre todo, escuchada.

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