Umamusume Pretty Derby: Beginning of a New Era (Reseña)
Primero tengo que agradecer a nuestros amigos de Cinépolis y +Que Cine por darnos la oportunidad de ver Umamusume Pretty Derby: Beginning of a New Era antes de su llegada a las salas. Y tengo que admitir algo desde el inicio: yo no conocía prácticamente nada de este universo. Sabía que existía el anime, había visto algunas imágenes en redes sociales, pero nunca me había adentrado realmente en su historia.
Por eso me sorprendió bastante lo que encontré.
A primera vista, Umamusume Pretty Derby puede parecer una propuesta muy específica para fans del anime o para quienes ya siguen la franquicia. Después de todo, estamos hablando de chicas caballo que compiten en carreras. Suena extraño cuando lo explicas así. Sin embargo, conforme avanza la película, te das cuenta de que las carreras son solo el vehículo para contar algo mucho más humano: una historia sobre la superación personal, la presión de cumplir expectativas y el miedo de descubrir que tal vez no eres tan bueno como pensabas.

La película sigue a Jungle Pocket, una corredora impulsiva, apasionada y convencida de que tiene todo lo necesario para convertirse en la mejor. Desde el principio transmite esa energía de alguien que quiere comerse el mundo, de alguien que cree que el talento y la determinación son suficientes para alcanzar cualquier meta. Pero conforme aparecen rivales como Agnes Tachyon, Manhattan Cafe y Dantsu Flame, esa seguridad comienza a resquebrajarse.
Y ahí es donde encontré lo más interesante de la película.
Porque no estamos viendo únicamente una competencia deportiva. Estamos viendo a una persona enfrentarse a la posibilidad de no ser suficiente. A descubrir que existen personas con habilidades extraordinarias y preguntarse constantemente si realmente pertenece a ese lugar. Es una sensación con la que resulta muy fácil identificarse, incluso fuera del deporte. Todos hemos tenido momentos donde creemos estar preparados para algo y de repente aparece alguien que parece estar varios pasos adelante.

La película utiliza muy bien a sus personajes secundarios para reforzar esa idea. Cada rival representa una forma distinta de entender la competencia, el talento y el esfuerzo. No son simples obstáculos que aparecen para que la protagonista los supere; funcionan como reflejos de sus propias inseguridades y dudas.
Visualmente también me llevé una sorpresa.
Las carreras están animadas con muchísima energía. La cámara se mueve constantemente, los gestos se vuelven más expresivos y cada competencia transmite velocidad, agotamiento y presión. Hay momentos donde realmente puedes sentir la desesperación de las corredoras mientras intentan mantener el ritmo o encontrar fuerzas para seguir avanzando. Incluso existen secuencias que recuerdan a producciones de estudios como Trigger por la intensidad visual que manejan en ciertos momentos.

Y eso ayuda mucho a que las carreras nunca se sientan repetitivas. Cada una tiene una carga emocional distinta porque no solo está en juego quién gana o pierde, sino también lo que cada personaje está enfrentando internamente.
Algo que me gustó especialmente es que no necesitas conocer toda la franquicia para disfrutar la película. Evidentemente habrá referencias y detalles que los fans reconocerán mejor, pero la historia principal funciona por sí sola. De hecho, para alguien que llega sin contexto, como fue mi caso, termina siendo una buena puerta de entrada para conocer este universo.

Si tuviera que señalar algún detalle menos positivo, diría que algunos personajes secundarios tienen menos tiempo del que me hubiera gustado. Hay momentos donde te interesa conocer más sobre ciertas corredoras y la película decide volver rápidamente al conflicto principal. No afecta demasiado la experiencia, pero sí deja la sensación de que había historias interesantes que podían explorarse más.
Al final, lo que más me dejó Umamusume Pretty Derby: Beginning of a New Era fue ese mensaje sobre seguir adelante incluso cuando empiezas a dudar de ti mismo. Sobre entender que el talento importa, pero también la perseverancia. Y sobre cómo muchas veces el rival más difícil de superar no es quien corre a tu lado, sino la voz en tu cabeza que te dice que no puedes lograrlo.
Puede que llegues pensando que vas a ver una película sobre carreras. Pero terminas encontrando una historia sobre crecimiento personal, sueños y la importancia de levantarte una vez más cuando las cosas no salen como esperabas.
Una película emocionante, visualmente espectacular y con un mensaje de superación que conecta incluso si nunca has visto un episodio del anime.