IMG-20260820-WA0005

Es una película mexicana dirigida por el cineasta Daniel Castro Zimbrón, basada en la obra homónima de Jorge Alberto Gudiño Hernández; el elenco cuenta con la participación de Gerardo Trejoluna, Brontis Jodorowsky, Juan Daniel García Treviño, Roberto Sosa y Myriam Bravo. La cinta presentada el pasado 11 de agosto en la Cineteca Nacional, tendrá su estreno a nivel nacional, el próximo 20 de agosto.

Es innegable que nuestra mente, tal como la entendemos, actúa como un libro que registra día con día nuestras acciones, sentimientos, y decisiones, si bien, también es conocido que, de forma automática e inconsciente, hay funciones en nuestro cuerpo que filtran esta enorme cantidad de información, ciertamente, se puede decir, que nuestra forma de ser y actuar es un producto acumulado de todo cuanto hemos vivido.

A veces, en la cotidianidad de la vida agitada del siglo XXI, es fácil pensar que nuestras elecciones, particularmente cuando resultan desastrosas, son la consecuencia directa de algunos hechos inmediatos, no obstante, esta obra, nos recuerda que a donde quiera que vayamos, arrastramos una cadena invisible formada por nuestras acciones pasadas, particularmente de aquellas que quedaron sin resolver o que fueron el fruto de algún suceso traumático.

Tus Dos Muertos, explora la inquietante idea de que distintas vivencias que marcaron nuestra vida, siguen vigentes en el presente, especialmente cuando se trata de heridas emocionales a causa del duelo, maltratos o violencia.

De modo que no, el tiempo no las cura, solo las recubre con más recuerdos, a veces buenos y en ocasiones malos, que nublan la nitidez del dolor, sin embargo, su efecto, aunque más sutil, continúa perturbando las elecciones del presente, por lo que vale la pena reflexionar si actuamos desde la decisión, o desde el malestar inconsciente.

La trama cuenta la historia de Cipriano Zuzunaga, un policía judicial que en tiempos pasados vivió momentos de gloria al resolver difíciles crímenes, pero que hoy vive a la sombra de lo que fue, sumido en la depresión, soledad, desesperanza y el acoso de recuerdos vívidos que no se define si son a causa del alcohol, remordimiento, culpa o alguna manifestación paranormal.

Es en este lúgubre escenario, donde recibe el caso del secuestro del hijo no reconocido de un diputado; lo que inicialmente surgió como un rayo de luz para remontar su carrera judicial, a través de una investigación fría y solitaria, pronto lo llevaría a enfrentarse, no solo al autor intelectual del caso, sino a los fantasmas de su propio pasado.

Más allá de un caso sin resolver, la obra plantea, cómo influye el pasado en nuestro comportamiento, pues cada decisión lleva tras de sí, cientos de historias, anhelos, y recuerdos, pero también, heridas, traumas y arrepentimientos, que afectan directamente en el comportamiento y que pocas veces nos detenemos a pensar. La cinta, a través de diversos escenarios, pone de manifiesto como tarde o temprano, los ciclos no cerrados del pasado encuentran la forma de manifestarse en el presente, sin importar, cuanto lo ocultemos o cuanto lo neguemos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »