Su Propio Infierno: el regreso de Refn que brilla mucho pero cuenta poco
Diez años sin una película. Eso es lo que tuvo que esperar Nicolas Winding Refn para volver a la gran pantalla después de El Demonio Neón. Y, con Su Propio Infierno, deja claro que no le interesa volver de forma discreta.
La cinta, que estrenó en cines de México el 24 de septiembre de la mano de MUBI, nos lleva a una metrópolis futurista cubierta por una niebla misteriosa que despierta una presencia letal. En medio del caos, una joven busca a su padre y un soldado americano busca a su hija. Dos odiseas que terminan cruzándose en el peor lugar posible.

Y es que la idea es muy Refn. Mucho neón, mucho brillo, vestuarios impecables y una atmósfera que bebe directo de Blade Runner 2049 y de Philip K. Dick. En lo visual es hipnótica, no hay forma de negarlo. Tokio nunca se había visto tan artificial y tan sexy al mismo tiempo, y la música de Pino Donaggio te envuelve aunque no sepas muy bien qué estás viendo.
El elenco también ayuda muchísimo. Sophie Thatcher está en su mejor momento y aquí lo confirma, llevando todo el peso emocional con una fragilidad que incomoda. Charles Melton se aleja del chico lindo de ‘May December’ o del joven ilusionado de la segunda temporada de ‘Beef’ para meterse de lleno a la acción. Diego Calva, por su parte, vuelve a robarse la pantalla como antagonista con esa malicia elegante que ya le vimos en Babylon.

El problema es que todo ese envoltorio tan cuidado está al servicio de muy poco. El guión de Esti Giordano y el propio Refn es irregular: se siente hueco y sin dirección. Parece más interesado en provocar con sangre y sexo que en contar algo. Los personajes hablan acartonados, las revelaciones no pegan y el ritmo se arrastra, haciendo que 107 minutos se sientan mucho más largos.

Es el mismo pecado que han cometido otros autores que se enamoraron de su propio estilo, como Lanthimos o Ari Aster. Quieren llevar su fórmula al extremo y en el camino olvidan la historia.
Hay que decir que Su Propio Infierno es una propuesta a la que se agradece por ser valiente, por atreverse a traer sci-fi de autor a una cartelera llena de franquicias. Y en pantalla grande luce espectacular. Pero termina siendo más un desfile de ideas estéticas que una película redonda. Funciona como experiencia sensorial, falla como narración.

Si eres fan de Drive y El Demonio Neón, tienes que verla en cine. Si buscas una historia que te atrape, mejor espérala en MUBI.