Sagrado Corazón, su reino no tendrá fin (Reseña)
En el siglo XVII, entre los años de 1673 y 1675 la religiosa Santa Margarita María Alacoque, tuvo la visión y al revelación del Sagrado Corazón de Jesús, en lo que hoy en día es la basílica de Paray-le-Monial y a partir de ahí se le hizo toda una devoción y celebración.
La película “Sagrado corazón, su reino no tendrá fin”; fue escrita, producida y dirigida por Sabrina y Steven Gunnell es una mezcla perfecta entre la ficción, ya que en pantalla aparecen actrices y actores representando a “Jesús” y a otras personas; así como tener testimonios reales de feligreses y sacerdotes dando su opinión sobre que ellos también sintieron de cerca ese corazón puro y sagrado, cómo sus vidas cambiaron a partir de ese momento.

De hecho también sobre este acontecimiento en México se estrenó el filme “Bendito Corazón”, realizado por Miguel Ángel Pérez, protagonizado por Lisset, Salvador Zerboni y el padre Arturo Cornejo.
La compañía “Dos Corazones” trae para el público mexicano una propuesta francesa de primer nivel, con una dirección de fotografía muy buena que hace al público sentir como si estuviera en determinada época de la historia, viendo toda la gloria y la grandeza de “El sagrado corazón”; por ello lo de que su reino no tendrá fin. Porque si bien a Santa Margarita se le presentó delante de ella en 1675 hoy en día está más que claro que hay tantos devotos hacia él.

Y es muy significativo que sea en este agosto de 2026 cuando llegue a la pantalla grande de los cines de México “Sagrado Corazón”; debido a que justo este año se conmemora el inicio de la guerra cristera; ocurrida en agosto de 1926. Cien años han transcurrido desde aquel acontecimiento cuyo lema, grito de batalla era “¡Viva Cristo Rey!”.
Además de que el cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado, renovó la consagración de México ante “El Sagrado Corazón de Jesús”, teniendo como sede la basílica de Guadalupe; cuyo propósito fue pedir por la paz, la justicia y la reconciliación; para ponerle fin a las divisiones del país.

En Francia fue todo un fenómeno de audiencia, un éxito sin precedentes para una película con un toque profundamente católico, tuvo más de 500000 espectadores a lo largo de las semanas que permaneció en cartelera, un recorrido por más de 350 años, porque no sólo se retrata a santa Margarita y su testimonio, también hay pasajes bíblicos como el sermón de la montaña y la crucifixión de Jesús.
Y en lo que respecta a un documental como tal, dejando a un lado la parte de ficción, lo interesante es escuchar a personas laicas, agnósticas o ateas; quienes tuvieron una conversión dentro de sus creencias al acercarse al Sagrado Corazón, cómo fue que se acercó a ellas y las transformó para bien.
No sólo se queda con lo que pasa en el continente europeo, también se enfoca en El Salvador, en Centroamérica, cómo logró superar todas las adversidades que la guerra les dejó, cómo los individuos se unieron, se hermanaron gracias al sagrado corazón.
Es ahí la película llama poderosamente la atención no pretende adoctrinar con que se siga al pie de la letra lo que indica la santa madre iglesia católica, uno sabe hasta qué punto está lo real con lo ficticio, con qué se queda de lo que está en la historia o si se enfoca en testimonios auténticos.
El filme recurre también a imágenes de archivo y a partir de ahí hace recreaciones de los hechos y de los llamados milagros.